
El mundo de la salsa está de luto. Wilson Manyoma Gil, mejor conocido como Wilson «Saoko», una de las voces más emblemáticas de la música tropical, falleció hoy a los 73 años.
Su legado artístico, construido a lo largo de décadas con más de 300 canciones grabadas y 70 composiciones, deja una huella imborrable en la historia de la música.
Esa inconfundible voz inmortalizó temas que aún resuenan en los corazones de los salseros, especialmente El Preso, el clásico que interpretó con Fruko y sus Tesos y que lo catapultó a la fama. Sin embargo, su talento trascendió ese éxito, marcando una era con su versatilidad y energía arrolladora en cada interpretación.
Su partida se da días después de un accidente doméstico que afectó su salud. Según relató su hermano a un medio hablado, Wilson sufrió una caída al salir del baño, lo que le ocasionó un golpe en la cabeza. Aunque fue atendido en la Clínica Sebastián de Belalcázar y dado de alta, su estado de salud se complicó en las últimas horas.
Nacido y criado en la comuna 8 de Cali, Wilson descubrió su vocación desde niño. Fue en la escuela República de Paraguay donde un profesor notó su talento y, desde entonces, su vida giró en torno a la música. Se inició en los escenarios imitando a los boleristas callejeros de su barrio, donde se gestaron grandes agrupaciones musicales.
El destino lo llevó a formar parte de la Sonora Juventud como utilero, hasta que el azar y su talento le abrieron las puertas como vocalista. Más tarde, de la mano de Dagoberto Gil, viajó a Medellín para presentarse en Discos Fuentes, donde en 1973 conoció a Julio Ernesto Estrada, el maestro detrás de Fruko y sus Tesos.

Junto a esta agrupación, Wilson dejó una marca indeleble en la historia de la salsa. Durante su trayectoria con Fruko, grabó siete álbumes más, dejando éxitos como Corazón vacante, Mi río Cali, Sabré olvidarte, El son del tren y Anita, tun tun.
A pesar de los altibajos personales que lo llevaron a alejarse de Fruko en 1982, Wilson Manyoma nunca se apartó completamente de la música. Regresó en varias ocasiones y también dejó su sello en agrupaciones icónicas como The Latin Brothers, La Sonora Dinamita, Afrosound y Alfredo de la Fe.
Además, formó su propio grupo, Wilson Manyoma y la Orquesta Saoko, y trabajó con su hermano Hermes Manyoma en La Ley y con sus sobrinos en Manyoma Brothers.
Hoy, la salsa despide a uno de sus grandes exponentes. Su voz seguirá sonando, su energía seguirá vibrando y su legado quedará para siempre en el alma de la música latina. ¡Descansa en paz, Wilson Saoko!